Norteñismos norestenses: diccionario para saber cómo se habla en el Noreste

Norteñismos norestenses - diccionario sobre el habla y otros referentes del Noreste de México está compuesto por dos secciones y el lector encontrará numerosas referencias cruzadas dentro de una misma sección o entre ambas. La sección primordial es el Diccionario principal o Léxicon, donde aparecen las palabras que son comunes o propias del Noreste y resultan desconocidas o tienen significados diferentes en otras zonas geográficas del país. En muchos casos, las entradas que componen dicha sección llevan ejemplos de cómo se utilizan los vocablos. Asimismo, un gran número de entradas viene con sus correspondientes sinónimos. (Y en algunas de éstas, cuando tienen varias acepciones, se encontrará en sus sinónimos la abreviatura i.t.a., la cual indica que incluye todas las acepciones.)
Cabe mencionar que las acepciones aquí inscritas son sólo aquellas que se dicen en la región, y no por ello es indicativo de que otra acepción más común y generalizada en el país o en lengua española no se utilize. Por ejemplo, en la entrada de Paleta se incluyó una sola acepción: Gast. Uno de los cortes típicos del cabrito que comprende el área del omóplato. Pero otras acepciones no fueron inscritas por ser de uso general: 1. Helado de agua o paleta helada. 2. Dulce que se chupa agarrándolo de un palito. 3. Omóplato de los humanos o animales. 4. Tabla de madera que utilizan los pintores. Etcétera.
Asimismo, en esta sección aparecen palabras relacionadas con nuestra flora, folclor y mitología, gastronomía, geografía, historia, música y zoología. Por ejemplo, en botánica aparecen los nombres comunes de algunas de las plantas más características de la región (con sus respectivos nombres científicos) y un breve comentario sobre su descripción y usos en medicina tradicional. En cuanto a la historia, se incluyen nombres relacionados con las antiguas tribus que habitaron la región y, en muchos casos, cómo dichos vocablos se han transformado en toponimia para lugares (en esas entradas se extiende una breve nota histórica sobre el tema). Del mismo modo, en este libro se aportan sinónimos, etimologías, datos geográficos de relevancia, así como varios motivos muy propios del folclor y mitología norestense; y para expandir la información, también aparecen nombres de la gastronomía regional, ya sean platillos, dulces o bebidas, a los cuales se le agregaron notas de los ingredientes con que se elaboran y sus lugares de origen.
La segunda parte del libro comprende la sección de Expresiones, frases, dichos y locuciones, la cual es un apartado que decidimos añadir para con ello mostrar otra faceta del habla norestense. Ahí aparecen oraciones que se utilizan como metáfora o en sentido figurado. También, muchas de éstas vinen acompañadas con sus sinónimos u otras variantes.
Es importante hacer una última observación: un buen número de palabras y frases que se han incluido en este trabajo no son de uso generalizado en todo el territorio norestense; algunas de éstas son muy locales o meramente regionales, como «alicocha», «lloviznado», «te falló como a Sarabia»..., o son exclusivas de ciertos estratos sociales, como «guaisolón», «sandillón», «ir p'afuera»... En ocasiones, agregamos una nota del lugar donde tales palabras o frases se utilizan.
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El diseño de portada fue obra de Beatriz Gaytán, con fotografías de Homero Adame




Comentarios sobre Norteñismos norestenses: diccionario para saber cómo se habla en el Noreste
TENGO ESTE LIBRO QUE COMRPO MI HIJO Y SI ESTA MUY BIEN DIVETIDO Y MUY BIEN DOCUMENTADO. NOSOTROS VIVIMOS EN MONTERREY Y MI FAMILIA MAYOR ES DEL CEDRAL S.L.P. Y ELLOS DICEN PALABRAS QUE AQUI NO SE DICEN Y EN ESTE LIBRO SI APARECEN Y EXPLICAN DE DONDE VIENEN. MUY BUEN DICCIONARIO. FELICIDADES S SUS DOS AUTORES.
Felicidades por los Norteñismos Norestenses.
Mis padres y abuelos son de Santiago, la Villa, nací en Monterrey y crecí yendo y viniendo de Allende a Cadereyta. Como me dediqué a los asuntos agrícolas, tuve la oportunidad de empaparme sabrosamente de la cultura rural del Noroeste: comiendo, bebiendo, bailando, escuchando al mismo tiempo historias y música y descansando a la resolana -porque no hay sombra- de frondosos árboles y espinosos chaparros. Dándome cuenta que es un mundo pequeño, en donde si le escarbas tantito, todos somos parientes. Todas las personas mayores son mis tíos, los de mi edad son primos y todos los pequeños son mis hijos.
Para quienes vivimos lejos de la amada tierra en donde el sol sigue a los niños, éste compendio de nuestro hablar, es una verdadera gozada. Ya es lectura obligada para mis tres hijos. Seguramente les ayudará a entender que no soy malhablado, sino que hablo con cariño un poco diferente. Y sobre todo, para que un día disfruten de las historias y conversaciones de sus tíos, dichas con palabras llanas tan armoniosas y rítmicas que parecen acompañadas de música. Música norteñísima norestense.
Mil gracias.